Para
nadie es un secreto que en los ultimos años se han registrado enormes fracasos
en muchísimas implementaciones BIM de todos los tamaños. Sin dudas, hoy podemos
afirmar que el motivo principal fue el de no disponer de un certificado de
especificaciones técnicas que definan claramente cómo debe ser el modelo BIM y
cuáles son los requisitos necesarios para que esta metodología sea todo lo útil
y rentable que nosotros esperamos de ella.
¿Qué
es lo que debe incluir un protocolo BIM?
Sin
dudas muchísimas cosas y de allí la gran extensión que tienen estos protocolos,
pero voy a tomar solamente algunas de ellas. Lo primero y más importante es que
el modelo que se desarrolle debe poder llegar desde la instancia de proyecto a
la distancia del mantenimiento pasando por todas las instancias intermedias de
licitación, construcción, seguimiento, aprovisionamiento, gerenciamiento y
comercialización sin tener que desandar caminos o rehacer el modelo en cada una
de ellas o dar excusas simplemente de por qué no funcionan o por qué nos sirven
para una distancia determinada.
Es
entonces necesario un protocolo que exija a quien desarrolló el modelo todo lo
que éste debe tener desde su génesis y que determine claramente todas las
características necesarias como para que el mismo pueda acompañar al negocio
hasta el final de la vida útil del proyecto y además sin contratiempos. Haber
generado modelos sin pensar cómo iba a ser utilizado en las etapas posteriores
fue sin dudas el principal motivo de enormes fracasos y grandes frustraciones
en proyectos de todos los tamaños.
Modeladores
con este tipo de desconocimiento, que no conocen cómo sigue el negocio empiezan
a modelar de una forma de arcaica, sin una estrategia y creyendo que cualquier
modificación se arregla a posteriori y sin entender que tomándose algunos muy
pequeños trabajos conceptuales en etapas iniciales y que se pueden realizar
casi sin esfuerzo evitan tener que tirar todo el trabajo realizado a la basura
y comenzar nuevamente desde cero porque la realidad ya nos mostró que arreglar
un modelo una vez que ha sido desarrollado es más caro que empezarlo nuevamente
desde cero.
Y
quiero hacer un primer paréntesis en este preciso momento para adelantarme a
las primeras críticas técnicas que van a aparecer a modo de contracciones
espasmódicas involuntarias, inclusive previas a cualquier racionalidad por
parte de aquellos detractores que dirán que esto no es posible porque no es
económicamente rentable pero que tampoco le cuentan la verdad a quienes los
contratan, a ellos debemos decirles que el esfuerzo para lograr esto que estamos
diciendo no requiere más de un 5% de un trabajo adicional respecto de no
pensarlo, pero que de no pensarlo de esta forma o no tomarse este trabajo
involucra a propietario, que es quien indefectiblemente termina pagando por los
platos rotos, en el enorme gasto de dinero y tiempo de tener que rehacer el
modelo una y otra vez cada vez que aparece una nueva instancia.
El
segundo problema que debe solucionar este protocolo BIM es que la estructura de
datos del modelo, la forma de dividirlo, organizarlo, alojarlo y ponerlo a
disposición del mundo debe ser tal que permita definir claramente el flujo de
trabajo que asegure que en cada instancia todos los actores dispongan de la
información en forma online siempre actualizada.
Podríamos
pensar entonces un gran equipo multidisciplinario trabajando de forma
sincronizada y colaborativa sobre un proyecto único con distintos sets de
documentación y cómputos para las distintas áreas que responden automáticamente
y de forma instantánea frente a cualquier cambio que se genere del mismo.
Alguien
puede pensar que esto pueda lograrse simplemente empezando a trabajar o viendo
a medida que los problemas ocurren cómo lo solucionamos. Hoy, los modelos BIM,
acompañan al negocio hasta el final de su vida útil y es por ello que el
protocolo debe tener un concepto sistémico y trabajar sobre visiones macro de
los procesos de comunicación entre los muchísimos actores que intervienen para
poder abarcar conceptualmente todas las etapas que van desde el diseño hasta el
mantenimiento sin saltarse ninguna.
Una
vez definidos los alcances y las responsabilidades de cada uno de los actores,
una vez que se definen y se especifican los procesos, sus inputs y sus outs,
las fuentes de información, las metodologías y las distintas formas de contratos
pertinentes, el proyecto empieza a convertirse en un proyecto mucho más
estratégico, seguro, medible y trazable.
Incluir
estos protocolos en las contrataciones de modelos BIM se convierte en la forma
más eficiente de lograr los objetivos para quien los contrata y tiene la rara
característica de convertirlo, además, en rentable para quienes las operan. Es
por todo esto que hoy el requerimiento de utilizar modelos BIM ya no parte de
los estudios de arquitectura o las empresas constructoras sino de los
propietarios.
Hoy,
los requerimientos BIM parten necesariamente de aquellos sobre cuyos hombros
caen la rentabilidad del negocio. Hoy el requerimiento BIM parte de quienes van
a sufrir los perjuicios de esta ineficiencia que genera un modelo mal hecho. Pero
también el requerimiento BIM parte de quienes se llevan el premio mayor si
saben medir o si saben pedir qué es lo que necesitan o cómo lo necesitan
mediante un protocolo que proteja sus intereses.
En
la actualidad, ya no se encarga ingenuamente hacer un BIM como hace algunos
años, se pide hacer un BIM de está determinada manera y se entrega un documento
que funciona como una verdadera constitución que va a fundar las bases y poner
las reglas de juego de la eficiencia para cada proyecto a modo de una llave
habilitadora de rentabilidad y concepto.
Es
por esto que hoy ponemos a disposición de la comunidad profesional de BIM
Managers pero fundamentalmente de propietarios y dueños el resultado de
muchísimos años de estudio, el resultado de la experiencia ganada en
implementación BIM en cientos de empresas y el resultado de haber modelado
millones de metros cuadrados en proyectos que debían llegar desde la instancia
de proyectos de mantenimiento sin solución de continuidad.
Hoy
ponemos a disposición un set de protocolos como nunca antes habían sido
desarrollados y que seguramente van a perdurar en el tiempo. Un set de
protocolos para proyectos de cualquier tamaño, para interactuar con la nube y
para asegurar un flujo BIM dentro de un negocio que hoy el mercado reconoce sin
dudas como de 7D o de siete dimensiones. Las tres dimensiones x y z de un
modelo, 3D, la vinculación de éstos con un sistema de tiempos o proyecto, 4D,
la vinculación del modelo con sistemas de costos, 5D, su relación con
herramientas de sustentabilidad, 6D y por último y la gran ventaja económica de
toda esta metodología que es la vinculación con sistemas de mantenimiento o
‘facility management’ 7D.

Una
herramienta conceptual y gratuita que quita por fin la subjetividad de las
apreciaciones personales que no han sido pensadas desde el principio y para
toda la vida útil y que desactiva cualquier subjuego perverso que no persiga la
rentabilidad del negocio final. Un protocolo pensado para poder trabajar con
equipos de gente y computadoras con capacidad, que fácilmente se encuentra en
el mercado y con una inmensa inteligencia adentro de los mismos procesos. Un
documento completo y coherente que necesita de cada uno de sus artículos para
asegurar el resultado y donde cada cláusula tiene un porqué muy preciso y
concreto. Donde como si fuera una especie de reloj mecánico no puede prescindir
de ninguna de sus piezas para que funcione correctamente.
Estamos
realmente convencidos de que el diseño de las empresas adaptadas a estas
características tienen como socios naturales, además de la capacitación y la
tecnología informática, al BIM, a un proceso de implementación y de un
protocolo. Donde este último tiene el potencial de cambiar radicalmente la
manera en la que el trabajo debe realizarse o puede realizarse, sosteniendo y
soportando procesos internos funcionales que afectan directamente a las formas
tradicionales de documentar, controlar, coordinar, comunicar, pero
fundamentalmente, de poner la información justo allí donde se necesita.
Podemos
decir entonces, que aquellos que diseñan o rediseñan sus empresas explorando
las capacidades del BIM dentro de un protocolo pensado y ordenado alcanzarán a
través suyo muy probablemente muchas de las ventajas competitivas tan deseadas
y buscadas en nuestros días.
Comentarios
Publicar un comentario